Preguntas frecuentes

El Atlas de la Diabetes de la FID es el recurso fidedigno sobre el impacto de la diabetes a nivel mundial. Publicado por primera vez en el año 2000, su producción está a cargo de la Federación Internacional de Diabetes (FID), en colaboración con un comité de expertos científicos de todo el mundo. Contiene estadísticas sobre la prevalencia de la diabetes, la mortalidad relacionada con ella y el gasto sanitario, a nivel global, regional y nacional. La 9.ª edición ha sido producida gracias a una beca educativa (2018-2019) de Pfizer-MSD Alliance, con el apoyo adicional de Lilly Diabetes y Novo Nordisk.

En la 9ª edición del Atlas de la Diabetes de la FID se realizaron las siguientes modificaciones:

  • Recolección más extensa de datos sobre la prevalencia de diabetes en otros idiomas además del inglés (p. ej., árabe, chino, danés, francés, alemán, portugués, ruso, español) 
  • Mayor énfasis en la urgencia derivada del aumento de la diabetes tipo 2 en niños y jóvenes (Capítulo 1) y en las complicaciones graves asociadas con la diabetes infantil (Capítulo 5).
  • Inclusión de cálculos de incidencia de diabetes en niños, adolescentes y adultos (Capítulo 3)
  • Inclusión de proyecciones de hiperglucemia en el embarazo para los años 2030 y 2045 (Capítulo 3)
  • Mención a los costes indirectos de la diabetes (Capítulo 3)
  • Inclusión de información sobre acceso a la insulina y las implicaciones de la cobertura universal de salud (UHC) (Capítulo 6)
  • Creación de una sección nueva sobre diabetes y cáncer (Capítulo 5)
  • Mayor prominencia de la viabilidad de la prevención de la diabetes tipo 2 y proclamación de la aspiración de prevenir o retrasar el proceso de la diabetes tipo 1 (Capítulo 6)
  • Desarrollo de una Guía de Incidencia Política con estadísticas y argumentos clave que sirven de herramienta a los defensores de las personas con diabetes

Los datos usados en la 9ª edición del Atlas de Diabetes de la FID provienen de una variedad de fuentes como revistas científicas arbitradas, sitios web de los Ministerios de Salud y encuestas de salud a nivel nacional y regional. Se evaluó la calidad (acordada en consenso con un panel internacional de expertos) de los informes oficiales de organizaciones internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS). En el análisis de datos únicamente se incluyeron las fuentes aprobadas según los estrictos criterios de selección.

Se han elaborado intervalos de confianza para cuantificar la incertidumbre en torno a los cálculos de prevalencia de la diabetes. Se han realizado cálculos de incertidumbre para calcular el impacto de las distintas decisiones analíticas en las cifras finales de prevalencia. Estos intervalos reflejan los niveles de incertidumbre en torno a los cálculos de la prevalencia de la diabetes.

Las proyecciones de la prevalencia para 2030 y 2045 no incluyen los cambios pronosticados en cualquiera de los factores de riesgo de la diabetes (p. ej., el peso corporal) y solo tiene en consideración los cambios en la edad y la urbanización. Como consecuencia, las proyecciones son bastante conservadoras con un amplio margen de intervalo de confianza.

Sí, las personas con diabetes sin diagnosticar están incluidas en la cantidad total de personas con diabetes, calculada para los años 2019, 2030 y 2045.

La incidencia es el número de casos nuevos de una enfermedad o afección entre un grupo definido de personas durante un período de tiempo específico. Por ejemplo, el número de casos nuevos de diabetes tipo 1 en niños y adolescentes que viven en un país determinado en un año.

La prevalencia, por su parte, es la proporción o el número de individuos en una población que tiene una enfermedad o afección en un momento particular (un punto en el tiempo o durante un período de tiempo).

La prevalencia nacional o regional es el porcentaje real de la población adulta (de 20 a 79 años) que tiene diabetes en un país o una región. Se calcula a partir de la cantidad estimada de casos en los adultos y se divide por el total de la población de esa franja de edad. Se debe usar la prevalencia nacional cuando se informa de las estadísticas para un solo país o una región, o cuando las estadísticas de las que se informa no se destinan a la comparación. 

La prevalencia comparativa ajustada por edad es más apropiada para hacer comparaciones entre países o entre regiones. Se calcula a partir del supuesto de que un país o una región tiene una estructura de edad idéntica a la de la población mundial. Como la prevalencia de la diabetes aumenta con la edad, no se pueden usar los datos de prevalencia bruta para comparar la prevalencia entre países con distintas estructuras de edad, como, por ejemplo, Japón e India. Para realizar comparaciones entre países se deben usar los cálculos comparativos ajustados por edad. La prevalencia comparativa de la diabetes ajustada por edad se genera a partir de la estandarización de la prevalencia de cada país según el estándar de población de la OMS 2001. Dicho estándar se calculó para el período 2000-2025 y, por lo tanto, es válido para usarse en los cálculos comparativos ajustados por edad del año 2019.

Aunque puede resultar tentador centrarse solamente en las cifras de un país o una región determinados de la FID, en el momento de interpretar los cálculos del Atlas de la Diabetes de la FID se deben tener en consideración otros factores y las diferencias que existan con la edición anterior. Las posibles razones de las diferencias significativas son las siguientes:

  • La inclusión de estudios nuevos de algunos países sin las fuentes de datos nacionales en la edición anterior.
  • En el caso de los cálculos extrapolados de prevalencia de países que no cuentan con datos nacionales, la inclusión de estudios nuevos para las extrapolaciones.
  • Cambios en la selección de estudios con respecto a la edición anterior como consecuencia de una actualización del proceso de jerarquía analítica (AHP) de puntuación. 
  • La exclusión de encuestas STEPS de la OMS específicas que se incluyeron en la edición anterior, como consecuencia de las inquietudes que surgieron sobre su validez.

Puede consutlar los métodos del Atlas de la Diabetes de la FID y la lista completa de fuentes de datos que se usaron para calcular la prevalencia de la diabetes en cada país en el siguiente enlace: www.diabetesatlas.org.

La prevalencia creciente de la diabetes tipo 2 se asocia con elevados niveles de urbanización, poblaciones envejecidas, y estilos de vida poco saludables (incluida la actividad física insuficiente y un mayor consumo de alimentos no saludables). Aún no queda claro cuáles son las causas del aumento en la incidencia de la diabetes tipo 1.

Se calcula que el gasto sanitario relacionado con la diabetes representa el 10% del presupuesto sanitario total a nivel mundial. Dado que se pronostica que 700 millones de personas tendrán diabetes en 2045, es fundamental que se realicen mayores esfuerzos para implementar los planes de prevención de la diabetes tipo 2 y para introducir maneras asequibles de tratar la diabetes tipos 1 y 2 y la diabetes gestacional.

Los datos sobre la incidencia y la prevalencia de niños con diabetes tipo 1 son escasos y principalmente provienen de países de altos ingresos, lo que podría impactar en los números finales. En las poblaciones de origen Europeo, casi todos los niños y adolescentes con diabetes tienen diabetes tipo 1, pero en otras poblaciones (p. ej., Japón) es más común la diabetes tipo 2 que la de tipo 1 en este grupo de edad. En los países con acceso limitado a la insulina y una prestación inadecuada de servicios de salud, los niños y adolescentes con diabetes tipo 1, incluso cuando se diagnostican correctamente, se enfrentan a complicaciones graves y, en consecuencia, a una mortalidad prematura. Los factores de riesgo de padecer diabetes tipo 1 tampoco están claros, pero se relacionan con las infecciones y otros factores ambientales.

De entre todas las regiones de la FID, Pacífico Occidental tiene la mayor cantidad de población adulta entre 20 y 79 años (1.700 millones). Este podría ser uno de los motivos del elevado número de adultos con diabetes en la región (163 millones).

A nivel mundial, la mitad de las personas con diabetes todavía no han sido diagnosticadas. Podemos mejorar el índice del diagnóstico si aumentamos la concienciación sobre los síntomas de la diabetes tipo 1 (sed, incremento de la micción, cansancio, pérdida de peso repentina, hambre), así como las oportunidades de cribado para las personas en alto riesgo de diabetes tipo 2 (mayor edad, sobrepeso y obesidad, complicaciones, poca actividad física y dieta no saludable).

A nivel mundial, uno de cada seis nacimientos (el 16 %) resulta afectado por la hiperglucemia en el embarazo. El riesgo de padecer diabetes gestacional aumenta con la edad. La diabetes gestacional se asocia con complicaciones durante el parto, tanto en la madre como en el hijo. No solo produce complicaciones inmediatas maternas y neonatales, sino también aumenta el riesgo de que tanto la madre como el hijo padezcan diabetes tipo 2 en el futuro.

Para obtener más información y detalles de los cálculos por país, visite www.diabetesatlas.org (a partir del 14 de noviembre) o póngase en contacto con atlas@idf.org.

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